Vivimos en un mundo en el que descansar está mal visto, ya que suele asociarse con vagancia o improductividad, pero es necesario que nuestro cuerpo y nuestra mente descansen de vez en cuando, saber interpretar las señales que nos manda nuestro cuerpo y nuestro cerebro, y que nos piden que paremos por un momento, que no hagamos nada, que nos centremos en nuestro bienestar. Descansar es tan necesario. Hace unos días tuve la sensación de que tenía que parar, dejar tanta autoexigencia y hacer una pausa. El cuerpo es sabio, así que démosle actividad pero también descanso. Mimarnos, dedicarnos tiempo a nosotros, saber disfrutar del no hacer nada, y dejar de pensar que por no estar siempre valemos menos, o somos peores personas. Hay que darse un tiempo y coger el impulso necesario para seguir dándolo todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario