Hace poco alguien me dijo que yo era una persona brillante y que creía que muchas personas lo pensaban. Me quedé extrañada porque no estoy acostumbrada a recibir cumplidos, o si me los hacen, me cuesta creérmelos.
Y últimamente veo que algunas personas me admiran, por lo que sé, por cómo soy, por lo que hago,... y ahora empiezo a creérmelo. Empiezo a sentir que es cierto, que soy una persona brillante, inteligente, luchadora, trabajadora, amable, responsable, respetuosa, alegre, simpática, y muchas cosas buenas y bonitas más, así como mis defectos que, como todo el mundo, yo también tengo.
Siento una fuerza interior que me lleva a creerme eso que durante tanto tiempo me costó. Me siento valorada y querida, no solo por otras personas, sino también por mí.
Yo conozco mis luchas internas, mis procesos, mis cambios, mi forma de ser, mi personalidad. Un yo cambiante que busca mejorar cada día, con mi esfuerzo, pero también con el apoyo de muchas personas que están a mi alrededor y que me animan, algunas directamente y otras indirectamente, pero que están ahí, cada día recordándome quién soy, lo que valgo y que conseguiré lo que me proponga porque así lo quiero, porque lo lucharé como he hecho siempre, trabajaré duro, ya que nada se regala, todo se consigue con esfuerzo y dedicación, y estoy dispuesta a ir hacia ello, a lo que siempre he merecido, donde siempre he querido estar, sabiendo que tendré siempre a mi lado personas que me apoyarán siempre, que me animarán y que estarán cuando las necesite, que me inspiren y que me motiven a seguir adelante. Y en cabeza estaré yo, liderando este camino que hoy comienza y que disfrutaré al máximo.
Lo merezco.
Ser feliz.
Quererme.
Brillar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario