La perfección no existe. No la busques en el mundo, en los demás ni en ti. Y es difícil, porque parece que este mundo no acepta los errores, o únicamente ve los ajenos, y nos autoexigimos a veces demasiado y nos agotamos física y mentalmente. Eres un ser humano, no una máquina. A veces lo haremos mejor, otros días no tanto, pero lo importante es reconocerlo y que siempre vayamos hacia una mejor versión de nosotros mismos. Somos perfectos con nuestras imperfecciones. Ámate.
No hay comentarios:
Publicar un comentario